|
(
2da. Parte - FINAL )
Ex
- sacerdotes Católico Romanos
Citas
del libro "Lejos
de Roma, cerca de Dios". Editorial Portavoz.
El
valor de estos testimonios se agiganta por el hecho de haber sido emitidos
por hombres que no sólo han pertenecido a la Iglesia Católica, sino que
han sido ministros sacerdotales de la misma. En estos hombres es inútil
la hipótesis frecuentemente utilizada respecto a “su desconocimiento
de lo que la Iglesia es y enseña”. Y a modo de respuesta al
argumento agregado por el sitio Encuentra.com en el escrito del Sr. Alejo
Fernández, todos ellos han estudiado TODO lo que allí se alega como “necesario
para poder hablar de Dios”.
Habiendo
estipulado la autoridad de sus palabras, escuchémosles...
|

Luis
Padroza
Ex-sacerdote
católico
|
“...«He descubierto que no hay base en el Evangelio
para los dogmas de la Iglesia Católica Romana..». Tal afirmación
de labios del Reverendo Padre Luis Padrosa, vestido con su sotana
sacerdotal, dejaron casi mudo de
asombro al pastor evangélico Samuel Vila, cuyo consejo buscó el
sacerdote en esa primera entrevista memorable...”
Luis Padrosa escribe: «Las razones de mi gran decisión son
muchas. Después de vivir 43 años como católico romano sincero, 15 de
intensa preparación eclesiástica, 10 como sacerdote y popular orador
frente a multitudes, y 23 de vida religiosa en la orden jesuita, he
llegado a la convicción de que la Iglesia Católica Romana no es la
verdadera Iglesia de Cristo Jesús. Trece años de intenso estudio de
apologética me han traído a esta inquebrantable convicción. Conozco
los argumentos de ambos lados, los he analizado a todos...»
(
Capítulo 52, página 348 ) |
|
"...Para
entender el poder de la iglesia de Roma en todos sus dogmas uno
debe entender la esencia de su idea central: el Magisterio. Es
decir, el Papa y los obispos que están en obediencia al mismo,
han utilizado todos los medios posibles para aumentar su poder.
Dios, las Sagradas Escrituras, y Cristo, se han esfumado de su
seno. La jerarquía se ha adornado con el honor y el poder que
pertenecen solamente a Dios en su Palabra y en su Cristo. Las
consecuencias de esta monstruosa herejía para toda la humanidad
son incalculables. La clave para la interpretación de la iglesia
de Roma es la constitución jerárquica de la iglesia que
encuentra expresión en el Segundo Concilio Vaticano De
Ecclesia. Este
documento presenta con extrema claridad la interpretación romana
de la iglesia como la extensión de la encarnación de Cristo en
quien lo humano y lo divino se fusionan y mezclan. Esto permite
que se defina como "misterio" a la iglesia católica, lo
cual la pone fuera de cualquier crítica: "La sociedad
provista de los órganos jerárquicos y el Cuerpo místico de
Cristo..., la Iglesia terrestre y la Iglesia enriquecida con los
bienes celestiales, no deben ser consideradas como dos cosas
distintas, sino que más bien forman una realidad compleja que
está integrada de un elemento humano y otro divino" (De
Ecclesia, párrafo 8).
|

Franco
Maggiotto
Ex-sacerdote
católico
|
|
Así,
la iglesia romana se vuelve "por naturaleza" y por su
"misma esencia, y en su jerarquía y con sus dogmas, 'infalible"
y en consecuencia es esencialmente "incapaz" de la conversión e
inaccesible a la misma, porque lo infalible jamás puede arrepentirse ni
convertirse. Como ejemplo, basta con
pensar en la identificación de Cristo con el Papa. Las promesas -de
naturaleza espiritual- hechas por Jesús a sus ministros (es decir sus
siervos) se han transformado tranquilamente en prerrogativas para
justificar la autoridad y el poder de la jerarquía. ¿Se puede pensar que
en esas condiciones haya todavía lugar para el señorío del Padre y de Jesucristo
y del Espíritu Santo en la iglesia? En lugar de eso se afirma que hay
poder en un hombre, el Papa, adornado con el poder de Dios, y se lo debe
ver tan infalible como a Cristo mismo.
Por
otra parte vemos una gran multitud de gente que, si no cree eso
"ciegamente" (es decir si no renuncian a la posesión de una fe
propia, incluso cuando está fundada en las Escrituras) se los considera
enemigos de Dios.
En
la iglesia romana efectivamente el Papa posee "pleno poder supremo
y universal que puede ser siempre libremente ejercido". El
"Sumo sacerdote", no es entonces Cristo, sino el obispo de Roma,
cuya persona y función son exaltadas por la figura de Cristo mismo.
Cuando Jesús nos pregunta hoy día. "¿Quién dices que soy?"
deberíamos responder: "¡El Papa de Roma!".
Doy
otro ejemplo que nos puede ayudar a entender cómo la clave del
"dogma" central de Roma es la sed de poder, y cómo, para
obtenerlo, la teología católica ha sacrificado a Dios, a Cristo y al
Espíritu Santo y a todo el mundo. ¿Por qué eleva la iglesia romana la
figura de María de tal modo que contrasta con la sobria figura que nos da
el Nuevo Testamento de ella? Es porque la Mariología es la proyección de
la idea que la jerarquía católica tiene de sí misma. Todo lo que la
iglesia católica considera que es, se ve representado en María. Las
prerrogativas que proclama la jerarquía que tiene María, coinciden con
las prerrogativas que la misma jerarquía se atribuye a sí misma. La
progresiva exaltación de María en el catolicismo romano no es otra cosa
que consecuencia y síntoma de la progresiva exaltación de la jerarquía.
Al venerar a María como colaboradora en la obra de salvación y como
compañera de Dios, como mediadora de la gracia y madre de todos, la
jerarquía católica romana sólo está expresando la idea que tiene de
sí misma de ser colaboradora, compañera de Dios, mediadora y madre: y en
María, es el Papa quien se está presentando para ser adorado por los
fieles. Algunos tienen la esperanza de que el movimiento bíblico en el
seno del catolicismo producirá la muerte natural de la Mariología. Pero
en realidad la Mariología sólo puede caer si la Iglesia Católica Romana
estuviera dispuesta a renunciar a la idea que tiene de sí misma. En
consecuencia, la Mariología es un ejemplo objetivo de cómo la jerarquía
romana falsifica la verdad cristiana para construir su poder totalitario e
idólatra...
La
consecuencia es que el Evangelio se ve vaciado de su contenido original y
lo que se propaga es una religiosidad vacía. Los "fieles" son
aquellos privados de toda verdad objetiva y llevados, en virtud de esa
religiosidad vacía, a una obediencia ciega a los deseos de la jerarquía..."
(
Capítulo 30, páginas 223 y 224 )
|
|

Anthony
Pezzotta
Ex-sacerdote
católico
|
“...Cuando estudiaba teología en Inglaterra comencé a
tener serias dudas acerca de algunas doctrinas de mi iglesia, las
que encontraba difícil de reconciliar con las Escrituras. Estas
dudas siguieron preocupándome aún después de mi ordenación,
pero luchaba por suavizarlas sumergiéndome en mis estudios y enseñando
algunas asignaturas. Mi agenda era tan apretada que quedaba poco
tiempo para la investigación o la oración.
Después de diez años de ese trabajo duro, tuve que volver a
mi hogar en Italia para pasar un año de descanso y recuperación.
Pero entonces resurgieron las dudas y aumentaron en número, lo
mismo que mi determinación por encontrar soluciones
satisfactorias a las doctrinas que afligían mi espíritu. Leí
incesantemente y medité profundamente las palabras de nuestros
grandes teólogos, pero todas mis dudas persistían. |
|
Si usted cree que es salvo por su fe en Cristo, y acepta su
Palabra como máxima autoridad, no es un católico romano, sino un
protestante, aunque no le guste el término protestante. La salvación por
fe y la sola autoridad de las Escrituras son la base misma de la fe bíblica,
contra la salvación por obras y sacramentos y la autoridad de la tradición
católica.
En conclusión, me gustaría que supieran cuántos católicos
simplemente tienen una atadura sentimental a su iglesia, a la que han sido
entrenados a llamar “Santa Iglesia Madre”. Esta expresión común
refleja su idea de que creen que deben su vida espiritual a la iglesia,
porque ella los hizo creyentes por medio del bautismo y los mantiene
espiritualmente vivos por medio de los otros sacramentos. Bíblicamente,
no es la iglesia la que nos hace, sino que nosotros, los creyentes,
hacemos a la iglesia. Y como es por gracia mediante la fe que nos
convertimos en piedras vivas de Su Iglesia, Cristo es el verdadero
Edificador...”
( Capítulo
1, páginas 23 y 24 )
|
|
“...La rutina del seminario es tan estricta que uno rara
vez tiene tiempo para la verdadera reflexión. Es verdad que hay
un tiempo cada mañana separado para la meditación. Pero se leen
los temas a considerar y si se permite que la mente divague, uno
corre el riesgo de estar en pecado venial.
El programa diario de vida está tan bien pensado por la
iglesia de Roma que gradualmente destruye la propia personalidad y
uno es moldeado según un patrón diseñado por la iglesia de Roma
para adecuarse a su propósito – la completa renuncia a uno
mismo. A pesar de la gran estima en que el laicado de la iglesia
romana tiene al sacerdote, las autoridades eclesiásticas lo
consideran meramente un número en su plan para la conquista del
mundo por la Iglesia Católica Romana. En consecuencia, si el sacerdote ha de servir a su propósito,
debe recibir un lavado cerebral a fondo. |

Hugh
Farrel
Ex-sacerdote
católico
|
|
También, cuando surge alguna duda en relación con alguna
importante doctrina enseñada por la iglesia de Roma, debe ser rechazada,
porque mantener una duda así (voluntariamente) es señal de que Dios
puede estar quitándole a uno la vocación sacerdotal y poniendo en
peligro su salvación eterna.[...] Según las enseñanzas de la Iglesia
romana, el sacerdote, no importa lo indigno que pueda ser él
personalmente, incluso si acabara de hacer un pacto con el diablo, tiene
el poder de cambiar los elementos del pan y el vino en el cuerpo, sangre,
y la DIVINIDAD reales de Cristo. Basta con que pronuncie las palabras de
consagración adecuadamente y tenga la intención de consagrarlos, Dios
debe bajar al altar y entrar y tomar los elementos. Cuanto más pensaba en
este poder pretendido por la iglesia romana para los sacerdotes, menos creía
en él. Vez tras vez iba a mi Padre Confesor y le contaba sobre esas
dudas. La única respuesta era que tenía que tener paciencia. Me decía
que, incluso, si no creía en nada de lo que enseñaba la Iglesia romana,
lo mismo podría ser sacerdote, mientras enseñara fielmente lo que ellos
quería que enseñara. Decía: “Tu propia fe personal no tiene nada que
ver con esto. Eres simplemente una herramienta en manos de la Iglesia
Madre para la propagación de la fe. Sé fiel a la fe Católica romana y
al final todo saldrá bien...”.[...] Finalmente perdí completamente la
fe en la iglesia romana y sus dogmas inventados...”
( Capítulo
7, páginas 60 y 67 )
|
|

Herman
Hegger
Ex-sacerdote
católico
|
“...Después de siete años como sacerdote fui promovido a
Profesor de Filosofía en el Seminario Católico Romano en Brasil.
Sin embargo, ya habían comenzado a asaltarme serias dudas. ¿Qué
hice cuando surgieron estas dudas? Nunca las retuve
voluntariamente. Me negaba a considerar la idea de que la doctrina
de mi iglesia en realidad podía estar errada. Si por un momento
hubiera aceptado la posibilidad de error en la doctrina de mi
iglesia, inmediatamente hubiera sido culpable de pecado mortal,
según las enseñanzas de Roma. Esta prohibición absoluta de la
duda o el cuestionamiento de la doctrina de la iglesia de Roma es
la fuente de su gran poder. Los protestantes se preguntan cómo es
posible que los eruditos estudien las Escrituras sin descubrir el
Evangelio puro. La respuesta radica en el simple hecho de que la
mente del católico romano no es libre; está siempre bajo la
amenaza del fuego inextinguible si se desvía de Roma. |
|
El instante mismo en que siquiera considera como genuina
posibilidad la idea de que la visión reformada de la Biblia podría ser
correcta, el abismo del rechazo se abre a sus pies. El católico romano
está seguro de que Dios está listo para decir las palabras: “¡Apártate
de mí, maldito!”.“..se nos enseñaba que la suposición de que el
protestantismo pudiera tener razón sólo podía provenir del diablo..”
En nuestro libro de texto, la Theologia Maralis, de Aertnijs
Damen, XII, Nº 323, había leído que el hombre que sostiene
obstinadamente que las verdades de la fe son dudosas, es un completo
hereje y en consecuencia ha perdido la fe. Estaba confrontado con la
elección entre dos modos de vida: podía seguir siendo un católico
romano y pasar por la vida como un mentiroso; o podía ser fiel a mis más
profundas convicciones y dejar la iglesia. Elegí lo segundo. Fue un momento terrible cuando, con toda sinceridad, me sentí
obligado a negarme a someter mi mente a los pronunciamientos doctrinales
de Roma. Hasta ese momento, la Iglesia Católica Romana había sido mi
apoyo, la roca sobre las que había edificado mis convicciones. Ahora veía
que había edificado mi casa sobre la arena...”
( Capítulo
19, páginas 159 y 163 )
|
|
“...A los 19 años entré en la orden de los Hermitas de
San Agustín y durante los diecisiete años siguientes viví bajo
la regla de San Agustín, donde progresé desde postulante, a
novicio, profesante y finalmente sacerdote... Pocos de nosotros
nos quejábamos si la comida era pobre, el descanso insuficiente o
la disciplina degradante e inhumana, porque sentíamos que ese era
el precio que debíamos pagar para llegar a ser hombres de Dios.
La obediencia a la autoridad era el punto que dominaba nuestra
vida. No solamente renunciábamos al derecho de nuestras
posesiones, ambiciones y vidas privadas; renunciábamos también a
nuestra mente e intelecto y a los pensamientos privados. Se nos
decía que Dios nos hablaba directamente por intermedio de la
palabra de nuestros superiores y que cualquier duda o titubeo para
aceptar su control completo era un grave pecado contra Dios...”
( Capítulo
14, página 115 )
|

Charles
Berry
Ex-sacerdote
católico
|
|

Benigno Zuñiga
Ex-sacerdote
católico
|
“...Había sido educado por los padres Jesuitas y decidí
convertirme en monje jesuita a los dieciséis años. Estudié en
Perú, Ecuador, España y Bélgica y más tarde fui ordenado
sacerdote. Enseñé en colegios católicos por años, tuve una
firme posición como profesor de un seminario, como capellán de
la armada y como sacerdote de dos de las principales parroquias de
mi país. Como sacerdote de parroquia me dispuse a hacer oposición
a los protestantes del área. Los trataba como herejes, y enseñaba
a mi gente de que ellos tenían las normas morales más bajas
posibles. Como algunos de los protestantes apelaban continuamente
a la Biblia como fuente de autoridad, decidí escribir un libro
exponiendo su errores a la luz de la Biblia. Al estudiarla capítulo
por capítulo por un período de 3 años, recibí un tremendo
golpe al descubrir que el equivocado era yo. Lejos de estar en
condiciones de refutar a los herejes, me encontré yo mismo siendo
refutado por mi propia Biblia católica romana. Con frecuencia,
cuando estudiaba, me encontraba derramando lágrimas al pensar que
había estado siguiendo sumisamente ideas humanas en lugar de las
enseñanzas de Dios...”
( Capítulo
51, página 344 )
|
|
“...Cuando llegué a la edad de 12 años, llamé a la
puerta del Seminario Diocesano en Chilapa, en el Estado de
Guerrero. Durante 5 largos años estudié el latín de Cicerón y
Virgilio. Por 3 años mi mente fue llenada de la filosofía de los
escritores griegos. Con gran cuidado me sometieron a la enseñanza
de teología donde aprendí los dogmas del romanismo. Finalmente,
el 18 de octubre de 1951, el día de San Lucas el Evangelista, fui
ordenado sacerdote. En ese día, mediante la imposición de las mandos del
obispo, se me otorgaron los poderes increíbles, engañosos y
falsos que la Iglesia Católica Romana pretende dar a un hombre
para engañar a otros. Se me otorgó la capacidad de perdonar los pecados de los
hombres, tanto adentro como afuera del horrible confesionario. En
ese día recibí el poder de sacrificar a Cristo una y otra vez en
un altar a mi gusto y antojo. Ahora podía librar almas del Purgatorio, un lugar inventado
por Roma, mediante un ritual mentiroso y lucrativo. Esta es la
innegable enseñanza de la Iglesia Romana de que antes de ir al
cielo, las almas de los hombres deben pasar a través de dicho
lago de fuego. ¡Cuán lejos de la verdad!¡Qué horror! No
obstante, eso es lo que yo creía como resultado de la obra
penetrante y meticulosa en Dogmática y Teología Moral...”
( Capítulo
29, página 212 )
|

Cipriano
Valdés
Ex-sacerdote
católico
|
|

Robert
V. Julien
Ex-sacerdote
católico
|
“...¿Porqué dejé la Iglesia Católica Romana y su
sacerdocio? La gente me hace esa pregunta y yo respondo de la siguiente
manera: “Porque Dios me dijo que la dejara”. No miento. Dios no me
habló con voz audible. Me habló por medio de Su Palabra escrita en el
libro del Apocalipsis donde dice claramente: “Salid de ella, pueblo mío...”
(Apocalipsis 18:4). El Cristo verdadero está llamando a su gente a
salir del catolicismo romano. Por supuesto, los que no son su pueblo, es
decir, no son sus ovejas, no pueden recibir ese mandamiento. “Mis
ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). Antes
de que Dios me salvara por su gracia, ningún hombre me hubiera podido
persuadir a salir del romanismo. Pero cuando Él me salvó y me reveló
su gran amor por mí, y escuché su voz amable y suave por primera vez,
me resultó fácil obedecer su mandato de salir y seguirlo. Yo lo amo así,
porqué Él me amó primero...”
( Capítulo
26, página 198 )
|
|
“...No hay nada impresionante en mi conversión, ningún
cambio repentino o suceso milagroso que me empujara a abandonar la
Iglesia Católica Romana y entregarme a Cristo. Fue sólo la silenciosa
y continua obra de la gracia de Dios y el descubrimiento diario de las
equivocaciones de un sistema que se llama erróneamente Católico y
Cristiano...”
“...no puedo pasar por alto la forma en que preparan a los
candidatos para la profesión religiosa y para el sacerdocio. Toda
preparación está centrada en las obras, en hacer cosas. La salvación
depende enteramente de lo que uno hace, no de lo que hizo Jesús. Nos
merecemos la vida eterna o la condenación para siempre. Jesús no es más
el “autor y consumador de nuestra fe”, “el alfa y el
omega”, “el principio y el fin”. Nuestras acciones,
nuestros méritos, nuestras oraciones, nuestras limosnas y nuestras
penitencias nos llevan al cielo, no Jesús. Es por eso que durante mis
dos años en el noviciado se me sugería que me azotara el cuerpo
desnudo, besara el piso del comedor o los pies de alguno de los
sacerdotes...”
( Capítulo 13, páginas 112 y
113 )
|

John
Preston
Ex-sacerdote
católico
|
|

Mariano
Rughi
Ex-sacerdote
católico
|
“...En
el seminario donde yo vivía no seguíamos una estricta vida monástica,
aunque teníamos que realizar ciertas penitencias y sacrificios que
incluían ayuno y abstinencia y teníamos que ir al confesionario y
practicar meditación además de participar de las fiestas religiosas.
Se nos enseñaba que a pesar de todo eso no podíamos estar seguros de
nuestra salvación ya que uno de los Dogmas de la iglesia es que
cualquiera que afirma estar seguro de su salvación, con seguridad está
perdido.
Nuevamente
me daba cuenta de que la iglesia se contradecía a sí misma, pero no me
atrevía a decírselo a nadie en esa época, de modo que seguí luchando
con mis dudas sin ayuda. Luego, un día, estando profundamente
preocupado, sentí que debía hablar con mi confesor. Su respuesta fue rápida
y abrupta: “Muchacho, esos pensamientos son sólo tentaciones del
diablo...” Me pareció claro que la iglesia romana estaba tratando
de pervertir la verdad al decir que las convicciones del Espíritu Santo
eran obra del diablo.
Un día, durante una
conversación íntima con un monje franciscano, tuve una revelación que
me sacudió. Descubrí que él estaba pasando por las mismas
experiencias penosas que yo había pasado en relación con la seguridad
de la salvación. Comencé a preguntarme: “Si la iglesia de Roma es
la verdadera Iglesia de Cristo, ¿cómo es que uno de sus mejores
seguidores, un hombre de vida íntegra y disciplinada, no tiene
seguridad de su salvación y sufre de intensa confusión espiritual?”
Mis dudas se reavivaron y me encontré en otra crisis espiritual, pero
una que esta vez me llevó, más adelante, a la liberación. La
consecuencia inmediata de esta crisis fue que la misa, el confesionario
y otras obligaciones sacerdotales se convirtieron en una gran carga para
mi...”
( Capítulo 3, páginas 29 y
32 )
|
|
"...Durante
mi estadía en Roma había pasado tiempo rastreando mis pasos por las
enseñanzas de la Iglesia Católica y comparándolas con las enseñanzas
de la Biblia. Comencé a comprender que se citaba la Biblia en forma
errónea y simplemente para sustentar la enseñanza de la Iglesia.
Se
me había enseñado a creer en la Iglesia Católica sobre la base de que
solamente podría hallar a Cristo por medio de la Iglesia. La
obediencia a Cristo, de acuerdo con la enseñanza católica, significaba
sujeción al sustituto de Cristo en la tierra, es decir el Papa. Sin
embargo, mientras leía los Evangelios, vi que esa enseñanza era
contraria a la Biblia.
Todo
nacimiento implica esfuerzo y dolor. Veinte años de vida monástica,
unido a mi formación teológica católica y a mi carácter obstinado,
significaron grandes impedimentos en mi búsqueda y hallazgo de Dios.
Pero finalmente me rendí al Señor en una entrega infantil y
simplemente dije: "Señor, creo".
( Capítulo 39, página
285 )
|

Renato
Di Lorenzo
Ex-sacerdote
católico
|
|

Enrique
Fernández
Ex-sacerdote
católico
|
"...Comencé
a estudiar el Nuevo Testamento, especialmente Hechos y Hebreos. Al
hacerlo, creció en mí la convicción de que la Iglesia Católica
Romana se había desviado de la Biblia, que su sacerdocio había
usurpado el lugar de Cristo.
Durante
mis cuatro años de estudios teológicos, nunca había leído seriamente
la Biblia. En mi caso, las Sagradas Escrituras se consultaban solamente
como un libro de texto en el estudio del Dogma Católico. Conocía
solamente aquellas partes de la Biblia que se incluían en la misa y en
los textos del breviario romano.
Roma
afirma que el Catolicismo está centrado en Cristo, pero en realidad le
ha dado la espalda..."
( Capítulo 38, página
280 )
|
|
"..En
un intento por demostrar lo acertado que estaba yo en pertenecer a la
Iglesia Católica Romana, y lo equivocados que estaban quienes se
mantenían afuera, comencé a leer la Biblia fervientemente y en
oración. Cuanto más leía, más oraba a Dios, y más claramente
comprendía lo equivocada que estaba la Iglesia de Roma. Llegué
a comprender que mi celo y mis buenas obras como sacerdote no me podían
salvar, porque había leído en la Biblia: "Porque por gracia
sois salvos, por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de
Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9)
Esto sacudió mi fe en las enseñanzas católicas romanas. Hasta ese
momento había aceptado ciegamente todas las enseñanzas de Roma. Un
católico no tiene alternativa: o acepta las doctrinas de Roma sin
cuestionarlas, o queda excomulgado.
Comencé
a comprender que todas esas doctrinas de la llamada única iglesia
verdadera, no eran otra cosa que inventos de Roma..."
( Capítulo 43, página
310 )
|

John
Zanon
Ex-sacerdote
católico
|
Conclusión
Católica Romana
"Se llama herejía la
negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha
de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma"
Catecismo
Católico N° 2089
"Para
acertar en todo debemos tener presente que lo blanco que yo veo, debo
creer que es negro, si la Iglesia Jerárquica así lo determina"
(
San Ignacio de Loyola )
"La
fidelidad a Cristo implica fidelidad a la Iglesia y la fidelidad a la
Iglesia conlleva a su vez la fidelidad al magisterio.
Es preciso, por consiguiente, darse cuenta de que con la misma libertad
radical de la fe con que el teólogo católico se adhiere a Cristo, se
adhiere también a la Iglesia y a su magisterio... Si el teólogo es ante
todo y radicalmente un creyente y si su fe cristiana es fe en la iglesia
de Cristo y en el magisterio, su labor teológica no podrá menos que
permanecer fielmente vinculada a su fe eclesial, cuyo intérprete
auténtico y vinculante es el magisterio."
(
Papa Juan Pablo II, a los teólogos de Salamanca en ocasión de su viaje a
España, el 2/11/1982 )
-
citado en el libro "Juan Pablo II y las Caras de su Iglesia"
de Gumersindo Lorenzo, Editorial Desclee de Brouwer, Bilbao-España, 1985,
pág. 35-
"Los
fieles están obligados a profesar que existe
una continuidad histórica -radicada en la sucesión apostólica- entre la
Iglesia fundada por Cristo y la Iglesia católica"
Declaración
"Dominus Iesus" Punto IV N° 16 (resaltado es del
original)
Congregación
para la Doctrina de la Fe - Joseph Ratzinger - 6/08/2000
Aprobado por Juan Pablo II
" Es de todo punto necesario a toda humana
criatura, para su salvación, someterse al Romano Pontífice
"
Papa Bonifacio VIII - Bula
"Unam Sanctam" Denz. Schön. 875
"Cualquiera que en conciencia se considere
cristiano cumplirá las leyes
correspondientes y obedecerá a sus jefes, o si no está de
acuerdo, se larga o le largarán con su música a otra parte"
"No perdamos el tiempo: No existen los jefes ni las leyes hechas a gusto de
cada uno. En la Religión, como en la mili, nadie puede ir por libre. Por tanto,
querido amigo, «Punto en boca y cartucho al cañón»..."
(de
la Reflexión "Yo Creo en Dios, no en la Iglesia"
del sitio católico Apologética.org)
http://apologetica.org/diossi-iglesiano.htm
"La
Iglesia nos ha defraudado demasiado como para ser una buena madre... pero es la
única que tenemos."
(Frase
del escritor británico Anthony Burgess)
Conclusión
Como
menciono al comienzo de esta reflexión, entiendo que cualquier persona
que afirme « Creo en Dios pero
no en la Iglesia »
está, cuanto menos, viviendo una vida espiritual insatisfecha e
incompleta. NADIE que realmente ame a Dios puede estar tranquilo y en paz
no estando en comunión con el Cuerpo de Cristo.
Amigo
que estás pasando por esta situación: Ten por seguro que si amas a Dios "de
todo tu corazón", Él es Fiel y Justo y no dejará de
mostrarse poderosamente en tu vida (Jeremías 29:12-13)
¿Conoces
las 4 Leyes Espirituales?
Pues
bien, así
como hay leyes que rigen el Universo, también hay leyes espirituales que rigen nuestra relación con Dios:
DIOS TE AMA , Y TIENE UN PLAN MARAVILLOSO PARA TU VIDA
EL
AMOR DE DIOS
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Juan 3:16
EL
PLAN DE DIOS
(Cristo afirma) "Yo
he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."
Juan 10:10b
¿Porqué
es que la mayoría de las personas no están experimentando "vida en
abundancia"...?
Porque...
EL HOMBRE ES PECADOR Y ESTA SEPARADO DE DIOS, POR LO TANTO, NO
PUEDE
CONOCER NI EXPERIMENTAR EL AMOR Y EL PLAN DE DIOS PARA SU
VIDA
EL
HOMBRE ES PECADOR
"...por
cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios."
(Romanos
3:23)
El
hombre fue creado para tener comunión con Dios, pero debido a su terca
voluntad egoísta, escogió su propio camino, y su relación con Dios se interrumpió.
Esta voluntad egoísta, caracterizada por una actitud de rebelión
activa o indiferencia pasiva, es evidencia de lo que La Biblia llama
PECADO.
EL
HOMBRE ESTA SEPARADO
"Porque la
paga del pecado es muerte"
(Romanos
6:23)
|

|
Dios
es santo, y el hombre pecador. Un gran abismo los separa. El
hombre está tratando continuamente de alcanzar a Dios y la vida
en abundancia, y cruzar este abismo de separación mediante sus
propios esfuerzos: la religión, la moral, la filosofía, las
buenas obras, etc.
|
¿
Cuál es la única solución a este problema ?
La tercera Ley Espiritual
JESUCRISTO ES LA ÚNICA PROVISIÓN DE DIOS PARA EL PECADOR
SOLO EN EL PUEDES CONOCER EL AMOR Y EL PLAN DE DIOS PARA TU
VIDA
ÉL
MURIÓ EN NUESTRO LUGAR
"Mas Dios
muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros"
(Romanos 5:8)
ÉL
RESUCITÓ
"...Cristo
murió por nuestros pecados,...y fue sepultado, y resucitó al tercer día,
conforme a las Escrituras; y apareció a Cefas, y después a los doce.
Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez..."
(1°
Corintios 15:13-6)
ÉL
ES EL ÚNICO CAMINO
"Jesús le dijo: Yo soy el
camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
(Juan
14:6)
|

|
Dios
ha cruzado el abismo que nos separa de Él al enviar a su Hijo, JESUCRISTO,
a morir en la cruz en nuestro lugar. |
De
todas maneras, no es suficiente conocer estas 3 leyes, ni aún
aceptarlas intelectualmente...
DEBEMOS INDIVIDUALMENTE RECIBIR A JESUCRISTO COMO SEÑOR Y SALVADOR,
PARA CONOCER Y EXPERIMENTAR EL AMOR Y EL PLAN DE DIOS PARA NUESTRA
VIDA
DEBEMOS
RECIBIR A CRISTO
"Mas a todos
los que le recibieron, a los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios."
(Juan 1:12)
RECIBIMOS
A CRISTO MEDIANTE LA FE
"Porque por
gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don
de Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe."
(Efesios 2:8-9)
RECIBIMOS
A CRISTO MEDIANTE
INVITACIÓN PERSONAL
Cristo afirma:
"He
aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la
puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo."
(Apocalipsis 3:20)
El
recibir a Cristo comprende convertirse del YO a confiar en Cristo,
para que entre en nuestras vidas, perdone nuestros pecados y nos haga la
persona que Él quiere que seamos. No es suficiente aceptar
intelectualmente sus aseveraciones, o "sentir algo"
Estos
2 círculos representan 2 clases de vida:
|

|
Vida controlada por el
YO
E - EGO o el YO finito en el trono.
- Cristo fuera de la vida.
-
Intereses
controlados por el YO, lo cual
resulta en discordia
y frustración. |
|

|
Vida controlada por Cristo
- Cristo en el trono
-
Intereses
bajo el control del Dios infinito, lo
cual
resulta en armonía y propósito.
E - Ego fuera del trono. |
¿
Qué círculo representa tu vida ?
¿ Cuál círculo te gustaría que representara tu vida ?
¿Qué
hacer entonces..?
1)
Conoce la Voluntad de Dios para tu vida
Lee
la Biblia con detenimiento, sin
prejuicios ni preconceptos ni predefiniciones. NO pretendiendo encontrar
justificación a lo que "se desea creer" SINO con un corazón
abierto y sincero a recibir Luz de parte del Espíritu Santo, como un vaso
de barro fresco preparado para ser moldeado por el perfecto Alfarero.
Comienza por los 4 Evangelios (me gusta mucho el de San Juan). Luego
continúa con el resto: carta a los Romanos, a los Gálatas, a los
Efesios, a los Corintios, etc. O bien seguir alguna otra guía y orden de
lectura. Hazlo como lo consideres mejor.. pero NO DEJES DE LEERLA, porque: "Toda
la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,
para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios
sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." (2°
Timoteo 3:16-17). Y como está escrito: "Hizo
además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las
cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para
que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo,
tengáis vida en su nombre." (Juan 20:30-31)
2)
Entrégale a Él tu corazón y todo tu ser
Si
no lo has hecho aún, o no estás seguro, vuélvete de tus caminos alejados de
Dios y arrepiéntete de tu vida
pecaminosa. Pídele que gobierne tu vida
y tu corazón, y que te haga una nueva criatura, renacida de lo Alto,
aceptando el regalo de la Vida Eterna por medio de Jesucristo como tu
Señor y tu único y suficiente Salvador. Como está escrito: "..arrepentíos
y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de
la presencia del Señor tiempos de refrigerio..." (Hechos
3:19) "Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él
cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." (Juan 3:16)
3)
Ora al Señor cada día
...habla
con Él, como lo harías con tu MEJOR Amigo. Pídele que tus ojos
espirituales puedan contemplar plenamente Su perfecta y amorosa Voluntad
para tu vida, y para que tu fe sea robustecida y tu crecimiento espiritual
se manifieste en forma constante. Deposita tus cargas y problemas en Él,
y Él hará. Como está escrito: "Pedid, y
se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo
aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le
abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le
dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues
si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a
los que le pidan?.." (Mateo 7:7-11) "Venid
a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré
descansar." (Mateo 11:28)
4)
Congrégate con Hermanos en la fe
...reunidos
en una iglesia (del griego ekklesía=comunidad) en donde el FUNDAMENTO sea
Jesucristo, y la Biblia, como Palabra inspirada e infalible de Dios, ocupe
el centro de atención, conformando la única regla (canon) de fe,
conducta y doctrina. Como está escrito: "Porque
nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es
Jesucristo." (1° Corintios 3:11). Ora al Señor para que
te muestre dónde congregarte y así reunirte con Su Cuerpo, para aprender
más de Su Palabra, alabarle, adorarle, recordarle en el partimiento del
pan (Santa Cena o Cena del Señor) orar en comunión con tus Hermanos y
servirle también en tareas comunitarias en beneficio del prójimo. Como
está escrito: "Y el Señor añadía cada
día a la iglesia los que habían de ser salvos." (Hechos
de los Apóstoles 2:47b) "...Cristo es
cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador."
(Efesios 5:23b) "Y perseveraban en la
doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el
partimiento del pan y en las oraciones." (Hechos 2:42) "Mantengamos
firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el
que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y
a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por
costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día
se acerca." (Hebreos 10:23-25)
"Entonces
me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me
buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.."
(Jeremías
29:12-13)
"Porque
Él es nuestro Dios; nosotros el pueblo del prado, y ovejas de su mano. Si
oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón..."
(Salmos
95:7-8)
|