La Virgen de Guadalupe

Interesantes consideraciones sobre la imagen milagrosa

y otros temas de particular interés...

por Daniel Sapia

 

Para reflexionar seriamente

¿Qué validez podría tener la certeza de un supuesto hecho acontecido si...

a) ...miembros de la Institución que lo pregona difieren claramente a la hora de relatar esos hechos, y en cuestiones centrales ...?

b) ...no existe UN SOLO escrito de puño y letra del (supuesto) principal destinatario del hecho, relatándolo, o siquiera insinuándolo (aunque existen escritos con insinuaciones que quitarían todo sustento a la creencia)...?

c) ...3 biografías del (supuesto) destinatario del milagro, y expuestas en el SITIO OFICIAL de la Orden de la Institución que lo pregona, no hacen la más mínima mención a su participación en el hecho pregonado...?

d) ...existieran sospechosas similitudes con algún hecho pagano anterior...?

 

Agradecimiento especial a Jesús Hernández (Puebla - México) por haber sido factor de aliento en la realización de la investigación que aquí se expone...

 

Introducción

La génesis de este artículo posee un matiz particular. No pretende sustentarse en estudios académicos ni en exégesis teológicas. Por medio de él deseo hacer la presentación de algunos puntos relativos al carácter milagroso de la imagen venerada de la Virgen de Guadalupe, enfocándolo básicamente desde el sentido común. No son necesarios conocimientos previos. Bastará con tener el deseo de analizar objetivamente las particularidades que aquí sean expuestas. Estas particularidades nos ofrecerán interesantes elementos de análisis, útiles para formar opinión acerca de la validez de la creencia Guadalupana, transmitida por generaciones y abrazada por millones de personas.

Consideraremos:

a) 2 accidentes ocurridos a la imagen milagrosa. El primero será el efecto del ácido corrosivo volcado sobre la tela y el segundo la explosión de una bomba en sus cercanías. Lo curioso que será presentado es que varios sitios, mayormente católicos, cuentan estos episodios de maneras claramente diferentes, pareciendo que lo que vale es la imaginación al momento de magnificar lo que tal vez nunca sucedió.

b) Tres biografías oficiales de quien fuera el principal destinatario del mensaje de la aparición del monte Tepeyac, el obispo franciscano Fray Juan de Zumárraga, máxima autoridad de la Iglesia Católica Romana en el lugar de los hechos.

c) Notables e inocultables similitudes entre la católica Virgen de Guadalupe y la diosa pagana Tonantzin ("Nuestra Madre" en idioma Nahuatl) adorada por los nativos del lugar en donde la tradición ubica (casualmente) a la milagrosa aparición Guadalupana: el monte Tepeyac.

d) La factibilidad de la restauración recibida por la pintura, comprobable a simple vista.

 

Sea para reflexión, bendición y frutos de libertad espiritual.

(Todos los enlaces citados funcionan al momento de escribir este artículo)

 


 

RELATOS DIVERGENTES

que rodean a la historia de la milagrosa imagen de la Virgen de Guadalupe

 

¿Qué se pretende al exponer este tópico? Lo respondo con un ejemplo. Supongamos que existe una Compañía Aeroespacial que hace algunos años dice haber colocado a seres humanos en Marte. Imagine que esa misma compañía, desde aquella época, pregona la veracidad de ese hecho. Pero.. ¿qué pensaría ud. acerca de esa "veracidad" si diferentes jefes y empleados de dicha Compañía, en diferentes momentos, contaran o relataran los acontecimientos de manera diferente? ¿Qué pensaría si algunos dicen que viajaron 2 astronautas y otros dicen que fueron 5? ¿Y si uno dijeran que estuvieron en Marte 2 días y otros dijeran que estuvieron 3 meses? ¿Qué viajaron en una nave y otros dijeran que fueron "tele-transportados"? ¿Si unos dijeran que vieron marcianos y otros ni los mencionaran? ¿Como afectarían estas divergencias a la credibilidad del hecho central (hombre en Marte) que forma parte de una creencia jamás demostrada?

Tengamos este ejemplo en mente, y pasemos a considerar lo siguiente:

 

episodio del

Ácido derramado sobre la imagen de la tilma en 1791

 

Ya que hablamos de química, repasemos las clases de ácidos que serán mencionados. En el Diccionario de la Real Academia Española, podremos leer:

ácido MURIATICO: “(Clorhídrico), Gas incoloro, compuesto de cloro e hidrógeno, algo más pesado que el aire, muy corrosivo, que se extrae de la sal común y se emplea generalmente disuelto en el agua”

ácido NITRICO: “Líquido fumante, muy corrosivo, incoloro, poco más pesado que el agua, compuesto por nitrógeno, oxígeno e hidrógeno.”

Ahora bien...

Según es de conocimiento público, la tela donde fue pintada la imagen de la Virgen de Guadalupe (supuestamente el ayate del indio Juan Diego) sufrió un accidente en el año 1791: se derramó sobre ella un ácido corrosivo que MILAGROSAMENTE no le causó ningún daño...

Para algunos comentaristas del "milagro" lo derramado sobre la tilma era sólo ácido Muriático, para otros era sólo ácido Nítrico, para otros una mezcla de Nítrico y Clorhídrico al 50% o de Nítrico y Agua...

Los científicos que analizaron la tilma dicen, en base a sus estudios, que la pintura utilizada “no es de este mundo”. Sin embargo, a pesar de los restos de la sustancia derramada que seguramente habrá quedado, no se ponen de acuerdo en el tipo de ácido del que se trata...

Pero veamos otras curiosidades sobre el episodio en donde la tilma de Juan Diego milagrosamente sobrevive a la acción del ácido derramado. Estas curiosidades surgen de contrastar diversos testimonios de sitios de la web, mayormente católicos y de nombre reconocido.

Para algunos, el ácido dejó sólo una mancha, para otros hizo un boquete de 10 cms de diámetro (por el cual pasaría un puño), aunque este boquete tardó 30 días para regenerarse sólo (milagro inexplicable).

Para unos el derramamiento fue en el ángulo superior derecho solamente. Para otros fue a lo largo de la tela, de arriba hacia abajo. Para otros cubrió dos tercios de la tela. Incluso para otro, además de la derramada, también hubo diversas salpicaduras en el resto del tejido.

Para algunos el derramamiento fue en gran cantidad, para otros, un frasco. Muchos ni mencionan cuanto fue, lo cierto es que el “rastro” que se señala apenas ocupa un pequeño espacio en el ángulo superior derecho de la imagen (izquierdo de la mujer). Y por lo que se puede apreciar parece ser sólo una mancha de humedad producida probablemente en un pliegue de la tela en algún momento de su almacenamiento. Porque no deja de ser curioso que si efectivamente el agujero fue milagrosamente regenerado, esta milagrosa reconstrucción haya sido realizada también con tono de MANCHADA, en lugar de hacerlo de manera impecable…
 

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Arriba: imagen completa actual.

Derecha: detalle del ángulo superior derecho de la tilma, donde se observa la mancha residual dejada (supuestamente) por el ácido.

 

Veamos algunos relatos publicados:
 

”Sin llegar a ser un atentado, en 1791, mientras los plateros limpiaban el marco, se derramó accidentalmente un frasco de aguafuerte (ácido nítrico), que corrió de arriba a bajo del Ayate.
De acuerdo a la naturaleza de esta substancia, debió haberse deshecho la parte del Ayate que se vio afectada, produciéndose una reacción denominada Xantoprotéica, por lo cual, primero se forma una mancha amarillenta, y acto seguido de pulveriza, desapareciendo cualquier tela, por fina que sea, con mucha mas razón el Ayate; tan solo se formo una mancha alargada, como de un líquido que chorreó de arriba a bajo, en el lado izquierdo la imagen, .-”

http://www.diocesistoluca.org.mx/new_ver1_0/mon/pastor.html

El sitio web de la diócesis de Toluca (México) nos informa sobre el derramamiento en 1791 de un frasco conteniendo ácido nítrico sobre la tela mientras unos plateros limpiaban el marco. La acción natural de desintegrar la tela (Xantoprotéica) no sucedió, sino que tan sólo se formo una mancha como de un mero líquido que chorreó de arriba a abajo.

“In 1791, a worker cleaning the frame spilled nitric acid across the cloth, leaving behind only a watermark.” (..ácido nítrico... dejando sobre ella sólo una “marca de agua” o humedad)

http://www.seizethemagic.com/lol/05worldinfo/virgin.html
 

“ In 1791, a workman cleaning the gold and silver frame accidentally spilt a bottle of nitric acid across the image. It only left a barely discernible water mark to this delicate fabric.” (..volcó una botella de ácido nítrico a través (a lo largo) de la imagen. Sólo dejó una marca de agua (humedad) escasamente discernible en el delicado tejido)

http://www.geocities.com/franciscanhistory/OLOG.html

Lo que difícilmente alguien pueda explicar, por más científico que sea, es por qué un tejido “regenerado milagrosamente” quedó con manchas (del tipo de las aureolas comunes de humedad).

” in the 1800’s, silversmiths repairing the frame, spilled nitric acid which covered nearly two thirds of the cloth (En los 1800´s, un platero reparando el marco, derramó ácido nítrico que cubrió cerca de 2 tercios de la tela.. )

http://www.mexconnect.com/mex_/travel/jking/jkchristmas.html

En este caso se dice que el derramamiento de ácido se extendió por ¡DOS TERCIOS de la tela !! O sea, dividiendo la tela en 3 partes iguales, el ácido cubrió ("covered") completamente 2...!!! Además, le tira por aproximación a la fecha, porque la señala erróneamente como en el siglo XIX, cuando en realidad “sucedió” en el XVIII.

”Later, a worker using acid to clean the frame spilled some on the tilma. Most fabrics would have been eaten through by the acid, but all the image suffered was a light fading.” (Después, un obrero usando ácido para limpiar el marco derramó un poco sobre la tilma. La mayoría del tejido se habría destruído por el ácido, pero todo el daño fue un leve esfumado )

http://www.archden.org/dcr/archive/20010725/2001072508ln.htm

Aquí ya no es ni una “gran cantidad” ni tampoco un “frasco” lo que se derramó, sino apenas un poco de ácido, que lo único que causó fue un leve esfumado. No se menciona ni el agujero ni la milagrosa reconstrucción.

”1791 Mientras limpiaban el marco de plata de la Imagen -con una mezcla de ácido nítrico y agua- parte cayó sobre el cuadro en el extremo superior derecho. No obstante la acción corrosiva del ácido, el lienzo no fue destruido. Tan sólo quedó una mancha como "de agua pasada en tela de algodón o cerquillo". Nuestra Madre protegió su Imagen, como en tantas otras ocasiones lo ha hecho, del maltrato de los hombres.”

http://www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=1468&IdSec=260

Aquí tenemos un nuevo componente denunciado en el líquido: agua. Además niega tácitamente la posibilidad de un agujero en la tela, ya que, si bien menciona la acción corrosiva del ácido, no dice que le haya afectado para luego ser milagrosamente reparado, sino que incluso afirma que el lienzo no fue destruido (que es diferente a serlo, y luego ser reparado), reafirmándolo al decir que la Virgen “protegió..”, y NO “regeneró…”.

”En 1791 mientras un orfebre limpiaba el marco de oro y plata que protege la imagen, un frasco de ácido nítrico se derramó accidentalmente sobre la parte superior del ayate, según los especialistas la caída de este ácido corrosivo hubiera provocado una considerable destrucción al tejido; pero nada de esto sucedió. Aparece eso sí, una mancha amarilla que está desapareciendo con el tiempo.”

http://www.defiendetufe.org/la_virgen_de_guadalupe.htm

Insisten aquí que nada le sucedió a la tela, no por haber sido finalmente restaurada milagrosamente sino porque el efecto corrosivo del ácido no actuó sobre ella, como debió suceder según "los especialistas”.  Y concluyen diciendo que como todo resultado queda una “mancha amarilla” que se va con el tiempo, algo difícil de entender de haber sido una “reparación milagrosa”.

”Carlos Maria Bustamante conta que em 1791, quando os peritos estavam limpando o ouro que enquadra a imagem, foi derramado um vidro de acido nítrico, de extraordinário poder corrosivo. "Onde está a força corrosiva do ácido? (pergunta Bustamante) que derramado de alto a baixo no poncho, deixou apenas um vestígio como testemunho do prodígio para a posteridade. Hoje percebe-se, de perto, uma leve mancha como de água, no lado esquerdo da jovem e salpiques em vários outros lugares. A análise química confirma: é ácido nítrico.”

http://www.soucatequista.hpg.ig.com.br/mil_guadalupe.htm

Este sitio católico en portugués sostiene la versión de que el derramamiento fue “de arriba a abajo en el poncho”. Lo novedoso de este testimonio es que dice que también existen salpicaduras en otros lados, algo que NINGUNO de los otras fuentes siquiera mencionó. Y “confirma” que, en base a análisis realizados (desconocido para otros), el líquido es ácido Nítrico (HNO3).

”En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado. Actualmente apenas se advierte este hecho como una breve decoloración en ese lugar, que testimonia lo ocurrido.”

http://www.reinadelcielo.org/Ojos_Guadalupe.htm

Aquí el ácido es muriático, el tejido se regenera sólo (no aclara el tipo de daño ni su magnitud), y sólo queda “como testimonio” una breve decoloración. (Como manifesté anteriormente, hubiera sido mejor "testimonio de un verdadero milagro", el que no permaneciera manchada)

” En el año 1791 en el lado derecho superior cae ácido muriático en proporción de un 50% de ácido nítrico y 50% de ácido clorhídrico haciendo un agujero de cerca de 10 centímetros de diámetro.- En 30 días se reconstituyó solo sin que nadie hubiera hecho algo para remendarlo, cocerlo o entretejerlo.- Hoy en día sólo queda el rastro de la mancha y sólo con instrumental preciso se puede rastrear aún restos de ácido muriático en la Tilma.-”

http://apologetica.org/guadalupe-imagen-milagros.htm

De las referencias leídas, esta es la más inverosímil de todas, ya que menciona un “cócktail” de ácidos bastante curioso: “Muriático, formado por Nítrico y Clorhídrico”, cuando en realidad el “Nítrico” es un ácido diferente al “Muriático” (aunque en el sitio lo nombran como el 50% de él). También declaran el “boquete” cerrado milagrosamente en 30 días, aunque quedó manchado. Y para finalizar, alegan que con “instrumental preciso” se puede rastrear aún los restos del ácido Muriático. Seguramente los “científicos” que los asesoran no son lo mismos que los del sitio portugués “soucatequista”, que habían dicho: ”A análise química confirma: é ácido nítrico.”


De todo el aura místico que rodea al tema de la aparición del Tepeyac, sólo hemos tratado el referente al ácido volcado sobre la tela. Y, por cierto, de manera somera y superficial. No obstante, alcanza para darse una idea de la irresponsabilidad con que se maneja el asunto, y el tremendo grado de invención e imaginación que la acompaña.

Concluimos con un...

 

Breve resumen sobre el episodio del ácido

...y las variantes en los relatos.

Tipo de ácido Personas Lugar del daño Tipo de Daño Cantidad ácido
Nítrico y agua Un orfebre De arriba a abajo

Nada en la tela y sólo mancha tipo humedad

Un poco o

unas gotas

Los peritos 2/3 de la tela
Nítrico (confirmado) Algunas salpicaduras

Tela rota (agujero de 10 cms. de diámetro) reconstruida milagrosamente

Muriático (confirmado) Los plateros Sólo ángulo superior derecho Un frasco
50% Nítrico y 50% Clorhídrico Una botella

 



episodio de la

Bomba colocada en Noviembre de 1921


Como hemos visto en el caso del ácido derramado, también en otro episodio se pueden obtener variopintas opiniones de lo sucedido.

No deja de ser portentoso el hecho acaecido el 14 de noviembre de 1921, cuando manos criminales de un obrero, protegido por 50 policías de paisano, con el pretexto de acercarse a "orar", colocaron un cartucho de dinamita al pie del altar, camuflado en un gran ramo de flores. Diez minutos más tarde explotó, causando daños a consideración al altar y destrozando todos los ventanales de la Basílica. Hizo volar por los aires pesados candelabros, y convirtió en polvo los jarrones y floreros de cristal que estaban cerca, y hasta un cuadro de San Juan Nepomuceno que estaba colgado detrás del de la Virgen de Guadalupe, quedó hecho pedazos. La explosión alcanzó a romper los cristales de las casas cercanas a la Basílica. El cristo de bronce que estaba sobre el altar se dobló en arco.

Se puede ver en la Basílica actual, a un lado de la entrada principal. La sagrada imagen quedo ilesa, ni siquiera el vidrio, que no era blindado, se estrelló. Los cristianos católicos dieron gracias a Dios de que ese atentado confirmaba la providencia amorosa sobre María de Guadalupe y sobre la patria que Ella nos forjó. Andando el tiempo, casi cuatro décadas más tarde, se supo, por boca del mismo autor del atentado que se llamaba Lucio Pérez, que le habían dado dinero por hacerlo, y moría pidiendo perdón a la Virgen de Guadalupe, después de una larga vida de arrepentimiento y dolor.

http://www.diocesistoluca.org.mx/new_ver1_0/mon/pastor.html

Aquí tenemos el relato del episodio desde el sitio de la Diócesis de Toluca (México) y en él algunas cosas para mencionar: Relatan que el autor fue el obrero Lucio Pérez y que el daño en los alrededores fue notorio. Lo más destacable es que afirman que "los cristianos católicos dieron gracias a Dios de que ese atentado confirmaba la providencia amorosa sobre María de Guadalupe..." porque el cuadro (incluso el ordinario vidrio) no sufrieron daño con la explosión. Ahora, nótese cuán extraña es la "providencia amorosa", que preserva una representación de María (el cuadro) pero no preserva una representación de Cristo (el crucifijo de bronce).

El día 14/11/1921 el pedrero Luciano Pérez un español anarquista depositó un arreglo de flores al lado de la Tilma de Juan Diego y en ellas tenía una carga de dinamita que destruyó todo alrededor, mas la Tilma no sufrió absolutamente nada.-“

http://apologetica.org/guadalupe-imagen-milagros.htm

En el sitio Apologética.org ya el “obrero que venía a orar, protegido por 50 policías de paisano..” se convirtió en un “pedrero, español y anarquista”. Curiosamente ignoran los suculentos detalles del resto de los destrozos, según detalla el sitio web de la Diócesis de Toluca (México).

” en la mañana del 14 de noviembre de 1921, un obrero depositó un ramo de flores cargado con dinamita en el altar mayor de la antigua basílica; la bomba hizo impacto a escasos metros de la urna. La explosión demolió las gradas de mármol del altar mayor, los candelabros, floreros, ventanales de las casa vecinas y un Cristo de latón de dobló; pero para sorpresa de todos, ni siquiera el cristal que cubría la imagen de la Virgen sufrió ningún daño.”

http://www.apostoles.org/la_virgen_de_guadalupe.htm

Para la Diócesis de Toluca México el crucifijo es de “bronce” . Sin embargo se transforma en “latón” para el sitio apóstoles.org. El impacto fue a "escasos metros".

”El cuadro ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un desconocido escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de su imagen no se rompió..”

http://corazones.org/maria/america/mexico_guadalupe.htm

Aquí el autor del atentado es “desconocido” (A pesar de la cantidad de datos de que dispone, por ejemplo, Apologetica.org). Y además, el crucifijo “de metal” (sin especificar material) dice que “quedó retorcido”, cosa diferente a decir “se dobló en arco”, como afirman en la Diócesis de Toluca (México).
 

Virgendeguadalupe.org.mx

"Como una reliquia se conserva junto a la puerta 8 el llamado Cristo del atentado: un crucifijo que sufrió daños al explotar una bomba colocada en una ofrenda floral que tenía como objeto destruir la imagen de la Virgen. Esta agresión tuvo lugar el 4 de noviembre de 1921."

Ver en sitio web  (el enlace ya no funciona)

Ver crónica en este otro sitio web

"La imágen de María no sufrió daños", pero la imagen de Cristo si. De ser esto cierto... ¿pudo haber sido Dios quien preservó el ícono de María -incluso preservó a su ordinario vidrio protector- pero descuidó el de la representación de la muerte de Su Hijo ...?


 

"La bomba explotó con un efecto realmente destructor produciendo grandes daños en la basílica. El cuadro, incluido su marco y cristal, permaneció indemne a pesar de que un pesado crucifijo de hierro que estaba delante sobre el altar quedó totalmente retorcido y desfigurado.."

http://www.legiondemaria.org/la_reina_de_mexico_y_emperadora_.htm

En este sitio (Legiondemaria.org) mencionan un crucifijo de hierro... "retorcido y desfigurado". Si vemos la foto anterior notamos que ni es de hierro, ni está retorcido ni quedó desfigurado..

”1921 El 14 de noviembre un individuo -pobre instrumento de un odio estéril que no llevó a nada-, hace estallar una poderosa bomba, escondida entre unas flores, colocadas a los pies del cuadro de la Guadalupana. Milagrosamente no se destruye, ni siquiera se rompe el vidrio protector de la Sagrada Imagen, aunque sí resultan dañados el retablo de mármol, el pesado crucifijo de bronce y muchos objetos de la Basílica y casas vecinas .

http://www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=1468&IdSec=260

En esta versión tampoco se conoce al “individuo” autor del atentado. La bomba se coloca “a los pies de cuadro” (Apóstoles.org dice “a escasos metros de la urna”, ¿podrían ser 2..3 metros?) y el crucifijo vuelve a ser de bronce y “pesado” (a diferencias del “latón” de Apóstoles.org)

Como presuntos responsables del atentado fueron aprehendidos el novillero Margarito de la Rosa, quien fue puesto en libertad casi inmediatamente, y el obrero ferrocarrilero Luciano Pérez quien días más tarde también fue libertado, pues no se hallaron pruebas en contra de ellos. Hay quienes afirman que un taquígrafo del Gral. Obregón, de nombre Juan Esponda fue el autor de este atentado; pero la verdad es que hasta ahora, a ciencia cierta se desconoce quién fue el criminal.”

http://www.geocities.com/apostoloteca/cristiada/boletin227/6.htm

En el sitio de “Apostoloteca”, dependiente de la Diócesis de San Juan de los Lagos, Jalisco (México), nombran a Luciano Pérez, pero dicen que “no se hallaron pruebas en su contra, siendo LIBERADO A LOS POCOS DIAS”, y asegura que “hasta la fecha se desconoce al autor”. No se puede entender cómo la Diócesis de Toluca (México) afirma que “cuatro décadas más tarde” (¿1960?) se entregaba Luciano Pérez reconociendo la autoría. ¿Cómo puede ahora decir la Diócesis de Jalisco (México) que se desconoce al autor?

El atentado dinamitero fue perpetrado a las 10:30 de la mañana del 14 de noviembre de 1921. El presunto culpable fue Luciano Pérez Carpio, empleado de la Secretaría Particular de la Presidencia de la República. Cuando estalló la bomba, Edmundo González Aragón, Presidente Municipal de la Villa de Guadalupe, corrió a la Basílica, y como Luciano no pudo escapar porque se cerraron las puertas, lo metió en la cárcel. Los guaruras telefonearon Alvaro Obregón y éste habló de inmediato al Presidente de la Villa, ordenándole que le diera garantías al preso. Media hora después llegó un camión de redilas con soldados uniformados que se llevaron a Luciano Pérez. El pueblo católico atribuyó al presidente Obregón el atentado.”

http://www.online.com.mx/el_heraldo/reportajes-especiales/maldonado/2.html

Bueno.. aquí Luciano Pérez Carpio ya no es obrero, pedrero, ferrocarrilero, sino “empleado de la Secretaría Particular de la Presidencia de la República”. Y además dice que “el pueblo católico” responsabilizó por el atentado nada menos que al Presidente Obregón.

El 14 de noviembre de 1921: Explosión en la basílica de Guadalupe frente a los pies de la Imagen; quedó intacta y se descubre que el responsable fue un empleado de la Secretaría particular de la Presidencia. El Gobierno hizo correr el rumor que los culpables fueron católicos intentado provocar una agitación.

http://usuarios.lycos.es/acjm/hist/gcristera4.html

En el sitio de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana de Puebla (México) dice, sin lugar a dudas, que se descubre al responsable del atentado, y es “un empleado de la Secretaría Particular del Presidente”. La explosión fue "a los pies de la imagen".

“Desde que la tilma fue impresa por primera vez con la imagen de la Madre de Dios, esta ha estado sujeta a una variedad de daños ambientales incluido humo de incendios y velas, agua de inundaciones y lluvias torrenciales y, en 1921, una bomba la cual fue puesta por fuerzas anticlericales en un altar bajo ella. Hubo incluso una cruz de fierro fundido cerca a la tilma y cuando la bomba explotó, la cruz se doblo y deformo, el altar de mármol fue severamente dañado pero la tilma estaba.....intacta! Realmente, nadie fue herido en la Iglesia a pesar del daño ocurrido a una gran parte de la estructura del altar..”

http://ar.geocities.com/porlavirgen/advocaciones/guadalupe2.htm

En la página católica “A Cristo por María” dicen que la cruz doblada era de “fierro fundido y que la bomba fue colocada "bajo ella" (abajo de la imagen).

Concluimos con un...

 

Breve resumen sobre el episodio de la bomba

...y las variantes en los relatos.

autor

del atentado

ocupación

del autor

Ubicación de

la bomba

daño en la cruz material de
la cruz

Lucio

o

Luciano

Pérez

Pedrero, Obrero bajo el cuadro doblada en arco bronce
Anarquista español
Empleado del Presidente a escasos
metros de
la urna
retorcida y desfigurada latón

Juan Esponda

Taquígrafo del
Gral. Obregón
hierro

desconocido

desconocido deformada


 



 

Sobre el destinatario principal del "milagro"

 

BIOGRAFÍA OFICIAL

DEL DESTINATARIO DEL MILAGRO DE LA TILMA
Don Fray Juan de Zumárraga
Tomado de la “Enciclopedia Franciscana”, del Directorio Franciscano (www.franciscanos.org)


Las biografías que se exponen en el sitio OFICIAL franciscano pertenecen a 3 (tres) historiadores: Pedro Borges (Juan de Zumárraga, en Diccionario de Historia Eclesiástica de España. Madrid 1975, vol. IV, págs. 2814-2815), María Lourdes Díaz-Trechuelo, Juan de Zumárraga, en Gran Enciclopedia Rialp. Madrid 1975, Tomo XXIII, págs. 899-900 y Ramón Ezquerra, Fray Juan de Zumárraga, en AA. VV., Diccionario de Historia de España. Madrid, Revista de Occidente, 1952, Tomo II, pp. 1486-1488.

Lo notable es que ninguno de los 3 historiadores, utilizados por la propia Enciclopedia Franciscana (Orden a la que perteneció Fray Zumárraga), mencionan siquiera someramente que el “milagro del Tepeyac” haya sido parte de la vida de quien fuera catalogado por la tradición católica como DESTINATARIO DEL MENSAJE de la aparición y PRINCIPAL TESTIGO del milagro del ayate o tilma de Juan Diego.

 

 

DIRECTORIO FRANCISCANO

ENCICLOPEDIA FRANCISCANA

http://www.franciscanos.org/enciclopedia/jzumaraga.html

JUAN DE ZUMÁRRAGA (-1548)
por Pedro Borges

Fray Juan de Zumárraga, franciscano, nació en Durango (Vizcaya, España) el año 1468, y murió en México el 3 de junio de 1548. Arzobispo e inquisidor. Fue superior local, definidor y provincial de la Orden franciscana en España. Represor de brujas en el País Vasco. Obispo de Méjico desde 1528, consagrado en 1533 tras su justificación en España contra las calumnias de la Primera Audiencia de Méjico. Nombrado arzobispo en 1548. Desde 1536 a 1543 ejerció el cargo de inquisidor apostólico, llevando a cabo la realización de 183 causas. Fomentó y subvencionó las célebres escuelas y colegios franciscanos para indios, las escuelas para niñas indígenas y las destinadas para hijos de españoles. Fue cofundador del Colegio franciscano de Santiago de Tlaltelolco (1536) y proyectó la fundación de una Universidad (1537). Estableció la primera imprenta de América (1539). Durante su episcopado se celebraron las Juntas eclesiásticas de 1539, 1544 y 1546. En sus casas episcopales formó la primera biblioteca del Nuevo Mundo.

Obras: Además de varias cartas y de colaborar en la elaboración de otras obras, personalmente escribió: Doctrina breve para la enseñanza de los indios, 1543: Doctrina breve muy provechosa, 1543; Doctrina cristiana cierta y verdadera, 1546; Regla cristiana, 1547.

Pedro Borges, Juan de Zumárraga, en Diccionario de Historia Eclesiástica de España. Madrid 1975, vol. IV, págs. 2814-2815.


JUAN DE ZUMÁRRAGA (-1548)
por María Lourdes Díaz-Trechuelo

Religioso franciscano, primer obispo y arzobispo de México. Nació en Durango (Vizcaya) en fecha dudosa (1468?, 1476?). Probablemente hizo su profesión religiosa en el convento del Abrojo, del que era guardián en 1527. Allí le conoció el emperador Carlos V, y formó de él tan buen concepto que al erigirse el obispado de México, le presentó para ocuparlo (12-XII-1527). El nombramiento de Zumárraga coincidió con el de la primera Audiencia de México, que sustituyó a Hernán Cortés en el gobierno.

Con los oidores de aquella Audiencia viajó el obispo electo, que aún no había recibido sus bulas a causa de la tensión entre el Papa (Clemente VII) y el Emperador. Esto hizo más difíciles los primeros pasos del nuevo prelado, todavía no consagrado. Llevaba también el título de protector de indios, cargo que le obligó a enfrentarse con la Audiencia, y aunque siempre actuó con moderación, no pudo evitar el choque. En carta al rey de 27 de agosto de 1529 refiere todo lo ocurrido, pide que se nombre nueva Audiencia y propone otros remedios. La primera petición fue atendida, pero el obispo recibió una reprensión y se le ordenó presentarse en la Corte, por real cédula de 25 de enero de 1531. En España se encontró con el ex oidor Delgadillo, que trató de difamarlo y presentó acusaciones contra él; pero triunfó la verdad y Zumárraga pudo recoger sus bulas, expedidas en 2 de septiembre de 1530.

Antes de regresar a México recibió la consagración episcopal, en San Francisco de Valladolid (27-IV-1533). Se detuvo un año en España, tiempo que empleó en defender a los indios y en exhortar a dominicos y franciscanos para que fuesen a evangelizarlos. Debió salir de España en junio y llegar a México en octubre de 1534. En 1535 fue nombrado inquisidor apostólico en la ciudad y obispado; como tal, procesó y entregó al brazo secular a un cacique de Texcoco que seguía practicando sacrificios humanos. Este rigor no fue aprobado por la Corona, y dio ocasión a que los indios fueran declarados exentos de la jurisdicción del Santo Oficio.

Zumárraga actuó como consagrante de los obispos don Francisco Marroquín, de Guatemala, y don Juan López de Zárate, de Oaxaca, en 1537. A fines del año siguiente consagró a don Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán. Los cuatro prelados se reunieron para tratar asuntos importantes, entre otros la reducción de los indios a pueblos, para facilitar su conversión, y la necesidad de más clérigos seculares. Todo ello se recoge en su carta al Emperador de 30 de noviembre de 1537. Zumárraga asistió a la junta de obispos convocada por el virrey Mendoza a comienzos de 1539, con objeto de resolver los graves problemas referentes al bautismo de adultos y al matrimonio de los indios. También intervino en la junta eclesiástica de 1546, pero no conocemos su actuación personal en estas reuniones. Movido por su ardiente celo apostólico, pensó marchar a China, para misionar allí, pero no obtuvo licencia del Papa. El 11 de febrero de 1546 fue erigida en metropolitana la sede de México, y Zumárraga designado arzobispo. El año 1547 lo pasó dedicado a su ministerio pastoral y a cuidar la impresión de las Doctrinas que había mandado publicar. Estaba ya muy enfermo, y al sentir próximo su fin redobló el esfuerzo para administrar el sacramento de la Confirmación a muchos miles de indígenas.

Murió en México, el 3 de junio de 1548, y fue sepultado en la catedral. Vivió, como fiel observante de las reglas de su Orden, en la más estricta pobreza. Por su iniciativa se fundaron el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, para la educación de niños indígenas, el Hospital del Amor de Dios, en México, para enfermos contagiosos, y otro hospital en Veracruz. Para liberar a los indios del pesado oficio de «tamemes», procuró que se importasen asnos, y para fomentar la industria de la seda solicitó el envío de algunos moriscos casados, de Granada, a fin de que instruyesen a los indígenas.

María Lourdes Díaz-Trechuelo, Juan de Zumárraga, en Gran Enciclopedia Rialp. Madrid 1975, Tomo XXIII, págs. 899-900.


JUAN DE ZUMÁRRAGA (-1548)
por Ramón Ezquerra

Fray Juan de Zumárraga nació en Durango (Vizcaya, España) en 1475/76, y murió en Méjico en 1548. Primer obispo de Méjico. Ingresó en la Orden franciscana, y, siendo guardián del convento del Abrojo (Valladolid), conoció a Carlos I en 1527, quien, impresionado por su rigidez y caridad, le envió de inquisidor al país vasco para unos procesos de brujería, con fray Andrés de Olmos, que luego le acompañó a Méjico. Para atender a las crecientes necesidades religiosas de Nueva España se fundó el obispado de la capital (ya existía desde 1519, en teoría, el de Santa María de los Remedios de Yucatán, establecido en 1526 en Tlaxcala y después en la Puebla de los Angeles). Presentó Carlos I para el nuevo obispado a Zumárraga (diciembre 1527), quien aceptó tras resistirlo; siendo también nombrado protector de los indios. Sin consagrarse partió a su sede, adonde llegó a fines de 1528. Cortés estaba entonces en España. Llegó con la primera Audiencia, presidida por Nuño de Guzmán, cuyo régimen fue el colmo del desorden, la tiranía, abusos de todo género, concusiones, robos y crímenes.

Los primeros tiempos de la prelacía de Zumárraga fueron amargos para él y duros de sobrellevar, pues estuvo en conflicto casi permanente con los tiranuelos de la Audiencia, que contaban con la autoridad legal, la fuerza y el apoyo de los dominios, en tanto que Zumárraga, aunque apoyado por su Orden, no era más que obispo electo, y la vaguedad de su cargo de protector le impedía actuar con eficacia en favor de los oprimidos indios. Abundaron los incidentes, por la violencia de los oidores y la resistencia de Zumárraga, que, sin embargo, procuró no extremar la severidad. En 1529, burlando la vigilancia de la Audiencia, logró enviar a España una dura requisitoria.

Ante la noticia del regreso de Cortés, triunfante en la corte, de quien eran enemigos acérrimos los oidores, se ausentó Guzmán a Nueva Galicia; pero los otros continuaron sus abusos hasta la llegada de la segunda Audiencia (1531), presidida por Sebastián Ramírez de Fuenleal, que había de ser totalmente contraria a la primera, por su virtud y rectitud. En 1530 había tenido Zumárraga un choque más fuerte con la primera, a consecuencia del cual puso en entredicho a Méjico y excomulgó a los oidores, que no se sometieron, sin embargo. En 1532 una junta de autoridades superiores convocada por Fuenleal, a que asistió Zumárraga, acordó poner en vigor las medidas favorables a los indios y las relativas a su conversión. Zumárraga por su tenaz celo frente a la primera Audiencia, sufrió, no obstante, una reprensión del Gobierno español, que sufrió humildemente, disponiéndose que obedeciera a la Audiencia y no suscitara conflictos, y recibió orden de comparecer en la Península, donde el ex oidor Delgadillo intentó acusarle. Su tarea había sido muy difícil: establecer una nueva Iglesia a base de dos razas distintas en todo; proteger y convertir a la una y contener a la otra; evitar la rivalidad entre las órdenes religiosas; formar un clero secular y no tropezar con el poder civil, lo que no pudo conseguir y no por culpa suya, dimanando su actitud y persecuciones de su celo y del afán de proteger a los indios, y de poner un freno a los abusos, con lo que evitó rebeliones de aquéllos o de los españoles.

Bulas de 1530 erigieron canónicamente el obispado y Zumárraga se consagró en Valladolid (1533). Publicó una exhortación para que acudieran misioneros a Méjico y pidió al Consejo el envío de religiosos, sin conseguir ninguno; en cambio, llevó a su regreso (1534), en tres buques, familias de artesanos y maestras para las niñas indias. Consiguió la confirmación de la cédula de 1530 que prohibía terminantemente toda esclavitud de los indios y medidas para la moderación de sus tributos. Siendo inútil el cargo de protector, por la rectitud de la segunda Audiencia y carencia de contenido definido, se suprimió, pasando a ésta (1534).

En adelante, en paz con el poder civil, se consagró Zumárraga íntegramente a su labor apostólica, paralela a la gubernamental efectuada por el primer virrey Antonio de Mendoza (1535-1550). La validez de los bautismos colectivos, que realizaban los frailes, fue reconocida por el papa Paulo III en 1537, pero ordenando que, en lo sucesivo, se guardasen todas las ceremonias, lo que fue regulado en una junta de prelados de 1539 (ya existían, además, los de Oajaca, Michoacán y Guatemala), con medidas restrictivas, que ocasionaron descontento en los franciscanos, partidarios de facilitar el bautismo, y el padre Motolinía prescindió de trabas; también reguló la junta la cuestión de los matrimonios indios, al suprimirse la poligamia, resolviendo el Papa que, en general, fuera conservada la primera mujer. Problema que nunca pudo resolver Zumárraga fue el de la creación del clero secular, pues tenía que apoyarse necesariamente en las órdenes religiosas, dotadas de un celo excepcional para la conversión, pero muy exentas de su autoridad por los enormes privilegios que les había concedido Adriano VI en la bula llamada Omnimoda (1521), confirmada por Paulo III (1535), que les traspasaba casi íntegra la autoridad apostólica para facilitar la labor evangélica, privilegios e independencia a que no querían renunciar. En 1537 se había verificado otra junta, de la que salió una carta a Carlos V, en que le pedían ayuda para reducir a los indios a vivir en pueblos y evitar su dispersión; el envío de clérigos virtuosos y de frailes, pero disminuyendo sus privilegios; mayor autoridad episcopal; construcción de la catedral; fomento de la colonización blanca, y enseñanza de artes y oficios a los indios, peticiones que atendió Carlos en su mayoría. En la junta de 1539 se acordó permitir la colación de órdenes menores a indios aventajados, pero siguió por entonces su rigurosa exclusión del sacerdocio y aún del monacato. La Iglesia mejicana era pobre, y de los diezmos estaban exentos los indios, apoyados en esto por los frailes; Zumárraga se esforzó en extenderlos discretamente.

En 1535 fue nombrado inquisidor con plenas facultades, pero no llegó a organizar entonces el tribunal ni a usar de tal jurisdicción, aunque actuó contra Carlos Ometochtzin, señor de Texcoco, por idolatría y, al parecer, sacrificios humanos, procesándole y haciéndole quemar, pero fue reprendido por el inquisidor general, por ser los indios nuevos en la fe. Se ha acusado a Zumárraga de vandalismo y de haber hecho destruir los monumentos y documentos de la antigua cultura mejicana, en especial los archivos reales de Texcoco, y esta mala fama pesa sobre él, a partir del padre Torquemada (1615), y el historiador indio Ixtlilxochitl (siglo XVII), enconada por autores modernos que le atribuyen gigantescos autos de fe de bibliotecas aztecas; le ha vindicado J. García Icazbalceta (Biografía de D. Fr. Juan de Zumárraga, primer Obispo y Arzobispo de Méjico, Méjico, 1881; Madrid, 1929), demostrando que los archivos de Texcoco fueron destruidos por los tlaxcaltecas al tomar con Cortés la ciudad, en 1520; que la destrucción de templos e ídolos fue llevada siempre con empeño por los religiosos y conquistadores e impulsada por orden de Carlos V (1538), para acabar con la idolatría, en lo que participó, más o menos, Zumárraga, movido por su celo, y que no hay pruebas de un sistemático vandalismo en él contra los manuscritos, muchos ya víctimas de lo dicho y de las guerras.

En 1544, con hostil ambiente, llegó el visitador e inquisidor Francisco Tello de Sandoval, para poner en ejecución las Nuevas Leyes de 1542, que suprimían las encomiendas hereditarias y se anulaban en lo sucesivo y se quitaban a las corporaciones, funcionarios y a otros muchos. El descontento entre los pobladores españoles fue enorme, y, asesorado por Mendoza y Zumárraga, acordó Sandoval suspenderlas en parte, en tanto se hacían gestiones en la corte; ante los inconvenientes que se oponían a la plena libertad de los indios, accedió Carlos V, en 1546, a que fueran hereditarias las encomiendas y a que se hiciera un repartimiento general, no llevado a cabo por órdenes reservadas. Convocó Sandoval otra junta de prelados, jefes de órdenes y varones piadosos (1546), a la que asistió Las Casas, a la sazón obispo de Chiapa, quien impuso su parecer de reconocer a los reyes y señores indígenas su pleno derecho a su soberanía, aunque fueran paganos, la injusticia de toda guerra hecha a los indios, la evangelización como única justificación de los reyes españoles para la acción americana, pero sin derecho a conquista y con todas las obligaciones inherentes a la conversión; hubo de tolerar el virrey otra junta privada de Las Casas, sin los obispos, en que condenó la esclavitud y el servicio personal de los indios. Las conclusiones fueron teóricas e ineficaces, pues equivalían a condenar la conquista, a anular la colonización española y a exponer un ideal de reinos indígenas independientes regidos por los misioneros. Lo único eficaz fue el encargo hecho a Zumárraga de la redacción de un catecismo para los indios, al que se dedicó activamente, a pesar de su edad.

En 1546, Paulo III elevó a metropolitana la sede de Méjico y nombró a Zumárraga por su primer arzobispo (8 de julio de 1548), bula que no le llegó ya, aunque la humildad le había hecho vacilar en aceptar el nuevo cargo, pues murió el 3 de junio de 1548. El primer prelado de Méjico fue un pastor ejemplar por su celo, su ardiente amor a los indios, sus esfuerzos por la propagación de la fe entre ellos, su caridad, manifestada durante la terrible epidemia de 1545, su afán por el bienestar del país, el aumento de la inmigración, la introducción de nuevos cultivos, la difusión de la seda y la traída de artesanos, habiendo demostrado superiores dotes de estadista, a pesar de su formación claustral. Es una de las figuras más eminentes de la historia mejicana. Fundó un hospital para enfermedades contagiosas, y el célebre colegio de Santa Cruz de Tlatelolco (1536) para niños indios dotados, donde hubo un magnífico elenco de profesores -franciscanos-, y que dio, durante algún tiempo, excelentes resultados, demostrativos de la capacidad de los indios para adquirir la cultura europea y clásica, contra los enemigos de que se les educara; por desgracia, luego decayó el interés, y reducido a simple escuela, languideció hasta fines del siglo XVIII.

Por iniciativa suya se introdujo la imprenta, trayendo al impresor Juan Cromberger, que se estrenó en 1539 con la Breve y más compendiosa doctrina christiana en lengua mexicana y castellana. En 1544 publicó Zumárraga como suya la Doctrina breve, muy provechosa de las cosas que pertenecen a la fe católica..., que luego fue prohibida temporalmente, porque, no obstante su ortodoxia, era, en realidad, una plagio de la Summa de doctrina christiana del protestante Constantino Ponce de la Fuente, no conocido entonces todavía por tal. Publicó otra Doctrina cristiana (1545), Regla christiana (1547), e hizo publicar catecismos en nahua para los indios (cf. P. Mariano Cuevas, Historia de la Iglesia en México, I, México, 1921, y Robert Ricard, La "Conquête Spirituelle" de Mexique, París, 1933).

Ramón Esquerra, Fray Juan de Zumárraga, en AA. VV., Diccionario de Historia de España. Madrid, Revista de Occidente, 1952, Tomo II, pp. 1486-1488

http://www.franciscanos.org/enciclopedia/jzumaraga.html

 

 

Actualizado Junio 2006

Jesús Hernández (católico) escribió al sitio web oficial de la Orden Franciscana, con la intención de preguntarles la/s causa/s de la ausencia de la mención de la aparición en las 3 biografías de Fray Juan de Zumárraga expuestas en el sitio. La respuesta que recibió (y que publicó en un foro de debate público) fue la siguiente:

Joaquin Beltran" <dirfran@franciscanos.org>
Para: webmaster@luxdomini.com
Asunto: Re: Saludos y Pregunta
Fecha: Tue, 13 Jun 2006 12:05:41 +0200

Es cierto que no se hace mención del hecho guadalupano. Pero me parece que ello es debido simplemente a la brevedad de las reseñas, publicadas en enciclopedias. Tal vez los autores han subrayado, dentro de su limitado espacio, lo de mayor relieve para los usuarios de esas enciclopedias o dicciona
rios. En todo caso, de ninguna manera significa que la Orden franciscana dude del acontecimiento.
Paz y Bien,

La respuesta del interlocutor del sitio franciscano demuestra que tampoco él prefiere ahondar en las razones de la ausencia de la mención de la aparición en la biografía de Zumárraga. Ensaya (rídículos) argumentos enfocados a la "brevedad" de las biografías, al "espacio limitado" o a lo de "mayor relieve"...

a. Si fuera por "brevedad", entonces en lugar de colocar 3 (TRES) biografías hubiera alcanzado con que colocaran una sola PERO COMPLETA.. La "brevedad" es un argumento fallido.

b. Si fuera por "espacio limitado", además de aplicar la respuesta anterior, cabría preguntarse cuánto espacio pueden demandar (apenas) 10 renglones de texto plano.. El "espacio limitado" es un argumento fallido (y ridículo).

c. Si fuera por información de "mayor relieve", me pregunto si no posee relieve el registrar que Zumárraga fue realmente parte del milagro guadalupano. Si la Santísima Virgen lo eligió personalmente como destinatario de su mensaje, seguramente no debe estar muy agradada de que esa parte de la historia de Zumárraga la consideren "de poco relieve". El "poco relieve" también es un argumento fallido.

El punto sigue en pie, ahora reforzado por la confirmación (con ribetes ridículos) del interlocutor del sitio web oficial franciscano.

 

Ante el silencio en sus biografías...

LO QUE SI DEJÓ ESCRITO ZUMÁRRAGA


Apenas quince años después del “milagro del Tepeyac”, en 1547, fray Juan de Zumárraga publicó un catecismo llamado Regla Cristiana (ver citas en las biografías compartidas precedentemente), donde se pregunta al lector ”por qué razón ya no ocurren milagros”, y se le responde:

 

"Ya no quiere el Redentor del Mundo que se hagan milagros, porque no son menester, pues está nuestra Santa Fe tan fundada por millares de milagros como tenemos en el Testamento Viejo y Nuevo".

(Fray Juan de Zumárraga - "Regla Cristiana")

 

Joaquín García Icazbalceta, historiador del siglo XIX, se preguntó: "¿Cómo podría decir eso el que había presenciado tan gran milagro?". De esta manera, fray Juan de Zumárraga niega haber visto él mismo alguna vez milagro alguno.
 

 


 

Similitud con un

CULTO PAGANO PREVIO

 

Fray Bernardino de Sahagún, buen historiador de los acontecimientos de aquel entonces, cuenta que el cerro de Tepeyac era el lugar en que se le rendía culto a la madre de los dioses mexicanos, cuyo nombre era Tonantzin, es decir, "nuestra madre". Según dice Sahagún, acudían allá multitudes para ofrecerle sacrificios a la diosa, y después que se construyó el templo cristiano seguían llamándola Tonantzin, dando a entender que ese nombre quería decir "Madre de Dios". Para Fray Bernardino, lo ocurrido allí es una "invención satánica, para paliar la idolatría debajo de la equivocación de este nombre Tonantzin". En otras palabras, Sahagún, quien vivió en ese entonces, da a entender que lo que aconteció fue sencillamente que un viejo culto indígena recibió un barniz cristiano.

 

http://www.joeking.com/ebay/tonantzin.htm

 

http://anacastillo.com/images/8-8large.jpg

Nótese el texto al pie

"La DIOSA de las Américas"
 

GUADALUPE - TONANTZIN

http://www.zonezero.com/exposiciones/fotografos/vgpe/indexsp.html

"Hay quienes opinan que la Virgen de Guadalupe eligió el mismo sitio que la diosa Tonantzin para que erigieran en él su Santuario, con el fin de hacerle entender a los mexicanos que Dios no estaba a disgusto con sus antiguos dioses, pero que había llegado el momento de encontrar una neuva forma de venerarlo y la Virgen de Guadalupe les presentaba éste nuevo Dios

http://www.mexicosiemprefiel.com/virgendeguadalupe/estudios/coatlicue.htm


 


 

RESTAURACIÓN

 

Imagen año 1923

Imagen actual

http://www.sancta.org/gallery/

En base a estos 2 testimonios fotográficos, es claro que no hace falta ser técnico de la NASA ni experto en restauraciones para darse cuenta que la pintura milagrosa ha sido indudablemente repintada. (Nótese lo delineado del pelo en la imagen grande y el ojo derecho, especialmente su pupila, en la ampliación)

 


 

 

CONCLUSION

de esta breve investigación sobre la milagrosa imagen de la Virgen de Guadalupe

 

1. Ni siquiera los sitios católicos se ponen de acuerdo respecto a los detalles de los episodios del ácido derramado en 1791 y de la explosión de 1921. Dudosamente sucederían estas evidentes discordancias en caso de relatar hechos reales. ¿Cómo diferir el relato, si el hecho fuera real?

2. No existe ningún escrito del destinatario del mensaje de la aparición (Zumárraga), aunque si existe un escrito suyo que es testimonio de su desconocimiento del pretendido milagro. ¿Cómo es posible que el obispo destinatario no haya dejado registro de tan extraordinario episodio?

3. Tres Historiadores recrean la biografía de fray Juan de Zumárraga en el SITIO OFICIAL de la Orden Franciscana (a la que perteneció Zumárraga). Ninguno de ellos menciona, ni siquiera sugiere, la existencia del milagro. ¿Cómo es posible que, de ser cierto, historiadores y biógrafos serios ignoren tan particular vicisitud en la vida del famoso obispo?

4. Existía en el lugar (Monte del Tepeyac) un culto previo a una "diosa madre" denominada TONANTZIN. Incluso, como pudimos comprobar, muchos llaman a la "aparición" como GUADALUPE - TONANTZIN. ¿Casualidad o causalidad?

5. La pintura fue evidentemente repintada. ¿Un humano pintor tapando con su ordinario óleo una "imagen celestial de confección desconocida"?

 

Bendiciones en Cristo

 

Daniel Sapia

 

 

Enlaces relacionados:

http://www.conocereislaverdad.org/Guadalupextremadura.htm

http://www.conocereislaverdad.org/Lavirgendeguadalupe.htm

http://www.arp-sapc.org/articulos/guadalupe.html

http://amer.humanists.net/virgen.html

http://www.sectas.org/Secciones_Especiales/canonizacion/vera_proceso.htm

 

 

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Daniel Sapia - "Conoceréis la Verdad"

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